El Día Mundial de las Ballenas y los Delfines se celebra cada 23 de julio con el propósito de frenar la caza indiscriminada de estos mamiferos marinos en peligro de extinción.

Ballena JorobadaEsta fecha fue originalmente conocida como el Día Mundial Contra la Caza de Ballenas que fue proclamada el 23 de julio de 1986 por la Comisión Ballenera Internacional (CBI).

La caza de ballenas se hace para obtener su carne y aceite y se lleva practicando al menos desde el año 3000 a. C.. Se volvió cada vez más importante después del siglo XVII con el surgimiento de flotas organizadas de balleneros e industrias balleneras competitivas.

Para mediados del siglo XX, más de 50,000 ballenas fueron cazadas anualmente, y los cazadores se dieron cuenta que el número de ballenas bajaban rápidamente y ponía en riesgo el negocio.

En 1972, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano aprobó la primera moratoria de diez años para frenar la caza de las ballenas. Sin embargo, el problema se siguió presentando y en 1986 la Comisión Ballenera Internacional prohibió la caza comercial de ballenas debido al agotamiento extremo de la mayoría de las poblaciones de ballenas hasta casi la extinción.

Aunque han pasado varias décadas desde esta histórica reunión, muchos países como Canadá, Islandia, Japón, Noruega, Rusia, Corea del Sur y Estados Unidos, siguen cazando ballenas y aseguran que lo hacen con fines científicos y no comerciales. Islandia, Japón y Noruega apoyan la caza comercial de ballenas, mientras que muchos países y activistas medioambientales se oponen firmemente al levantamiento de la prohibición.

En las últimas décadas, la observación de ballenas ha reemplazado a la caza de ballenas en muchas partes del mundo y grupos ambientalistas dicen que debería prohibirse la captura de cetáceos vivos para exhibirlos en grandes acuarios públicos y complejos turísticos.