Cómo Mantener un Peso Ideal

Enero es el mes de los “nunca más” y de la resaca moral que dejan los excesos del mes de diciembre con sus fiestas de Navidad. Entre las resoluciones de año nuevo, perder esas libras de más que conceden las fiestas, las cenas y las reuniones de amigos, siempre está en la lista de metas.

En estos tiempos, verse bien no es lo mismo que sentirse bien. Es por eso que, a la hora de elegir una dieta, es importante tomar en cuenta muchos factores que vayan en beneficio de nuestra salud.

Entre las miles de dietas que surgen a la hora de perder esas libras de más, no faltan aquellas que prometen resultados rápidos. Pero estas dietas limitan su consumo de nutrientes, pueden ser poco saludables y no funcionan a largo plazo.

La clave para lograr y mantener un peso saludable no está relacionada con cambios en la alimentación a corto plazo. Se trata en realidad de llevar un estilo de vida que incluya alimentación saludable, actividad física regular y equilibrio entre la cantidad de calorías consumidas y utilizadas.

Tener su peso bajo control contribuye a la buena salud actual y futura. Si le está empezando a preocupar su peso, puede ser porque ha notado que la ropa le queda diferente. O quizás sea porque un profesional de atención médica le dijo que tiene presión arterial elevada o colesterol alto y que el exceso de peso puede ser un factor contribuyente.

Impóngase metas alcanzables, cambie el estilo de vida a la hora de comer y lleve su ritmo de alimentación con paciencia. Adquirir esas libras no le tomó de la noche a la mañana; en ese mismo sentido, usted debe ser constante y disciplinado para ver resultados y mantenerlos.

Entre la más importante de todas, realice una actividad física o ejercicio cardiovascular. Bajar de peso no es sólo un asunto de alimentación; va de la mano con el ejercicio.

Si deseas subir de pesos sigue estos consejos aquí.


Consejos Prácticos para Fortalecer tu Fuerza de Voluntad

Empieza Poco a Poco. La fuerza de voluntad funciona como un músculo: sobrecargarlo es contraproducente. Comprométete con hábitos pequeños y alcanzables. La constancia es más importante que la intensidad.

Reduce las Distracciones. No dependas solo del autocontrol. Elimina las tentaciones.  Facilita las buenas decisiones.

Establece Reglas Claras. Decide de antemano cómo actuarás. Esto evita la fatiga por tomar decisiones.

Protege tu Energía. Poca energía = poca fuerza de voluntad. Evita tomar decisiones difíciles cuando estés cansado o hambriento.

Concéntrate en tu Identidad, No Solo en los Resultados. Las personas actúan de acuerdo con la imagen que tienen de sí mismas.

Registra tu Progreso. Ver el progreso aumenta la motivación.

Practica la Incomodidad Voluntariamente. Pequeños actos de incomodidad entrenan la resiliencia. Le estás enseñando a tu cerebro que puedo hacer cosas difíciles.

Perdona los Errores Rápidamente. La vergüenza mata la fuerza de voluntad más rápido que el fracaso. Considera los errores como información, no como parte de tu identidad. Reinicia de inmediato, sin pensar que haz fracasado.