Problemas de Pareja¿Deseaste alguna vez regresar el tiempo porque «metiste la pata» con tu chico? No vuelvas a hacerlo. ¡Sigue estos consejos para que evites los errores y lo tendrás rendido a tus pies.

No Hables en Exceso

Generalmente nosotras somos conversadoras: hablamos, hablamos y hablamos; damos detalles de las pequeñas cosas que para ellos son insignificantes. Si él te pregunta sobre algo, la respuesta no debe ser demasiado extensa.

No lo Regañes

Eres su novia; no su mamá, así que no te la pases persiguiéndolo para que haga o deje de hacer las cosas. Esto nos lleva a otro punto: no lo trates mal, y menos frente a sus amigos. Lo anterior incluye tanto lo que dices como la forma en que lo haces, así que aunque estés molesta o furiosa, modérate y tomate las cosas con calma, hasta que puedan hablar a solas.

Evita Calificativos Amorosos

Olvida los calificativos amorosos sin antes saber lo que le gusta. Y bien, si ya pasaron esa barrera y la miel del amor corre por el vocabulario de los dos, no lo llames así frente a sus amigos.

No Seas Celosa

Deja a un lado los celos excesivos y desesperados. Llegar a la exageración es fácilmente detectable. ¿Enfureces cuando tiene que hacer un trabajo en equipo y en él hay una chica linda? O ¿Mueres de rabia al ver que cuando van al cine lo voltean a ver? Tranquila, tranquila, tómatelo más a la ligera.

No lo Hagas Esperar

Si ya quedaron que va a pasar por ti a determinada hora, haz todo tu esfuerzo por estar lista, ya que muchas veces llega a tu casa y tiene que esperarte, y bien sabemos que esos últimos detalles pueden tardar minutos ¡o incluso horas! Así que toma precauciones y empieza a arreglarte con anticipación suficiente.


¿Cómo Reconciliarse con la Pareja?

Todos quisieran que en sus relaciones de pareja siempre reinara la armonía, sin embargo, es completamente normal que existan momentos de desacuerdo y enojo.

Cuando uno de los dos cruza el límite, pone en riesgo la relación y el que infringe muchas veces se pregunta ¿Qué puedo hacer reconciliarme?

Esto normalmente no es misión imposible, pero requiere de mucha voluntad de parte de quien busca ser perdonado.

Lo primero que debes hacer es reconocer en que fallaste, asumir tu falta y contar con la disposición de no repetir el error.

Debes darle el espacio a tu pareja para que procese su enojo y dolor, tener mucha paciencia para esperar el momento adecuado para acercarte y pedir perdón.

Pídele conversar, compórtate lo mas normal y calmado que te sea posible, no le hostigues ni pretendas que el otro vaya a tu ritmo.

Sé sincero, dile lo que en verdad sientes respecto a lo sucedido, exprésale tu interés en continuar la relación, manifiéstale lo que significa el o ella para ti. Debes reconquistar el amor de tu pareja.

Si en verdad amas a esa persona y entiendes que la relación vale el esfuerzo, no te des por vencido y busca formas creativas de sacarle una sonrisa y obtener el perdón del otro.


Señales de que Necesitan Terapia de Pareja

La terapia de pareja puede ser útil cuando los desafíos de la relación resultan difíciles de resolver por cuenta propia. Esta terapia no es exclusiva para relaciones en crisis, ya que muchas parejas buscan asesoramiento para mejorar la comunicación, fortalecer su vínculo, atravesar transiciones vitales o abordar problemas menores antes de que se conviertan en dificultades mayores.

Discusiones frecuentes que se repiten sin llegar a una solución.

Dificultad para comunicar sentimientos, necesidades o preocupaciones de manera efectiva.

Resentimiento persistente, críticas, actitud defensiva o desprecio durante los conflictos.

Pérdida de confianza debido a la falta de honestidad, el ocultamiento de información o la infidelidad.

Sentirse emocionalmente desconectado, solo o sin apoyo dentro de la relación.

Desacuerdos importantes sobre finanzas, crianza de los hijos, intimidad o planes a futuro.

Evitar conversaciones importantes porque siempre derivan en conflictos.

Factores estresantes significativos como la llegada de un bebé o la pérdida del empleo, una enfermedad o una mudanza, que generan tensión en la relación.

Una disminución notable del afecto, la intimidad o el tiempo de calidad compartido.

Pensamientos de separación o incertidumbre sobre el futuro de la relación.