Recupera tus uñas y el control sobre tus emociones
diciembre 1, 2011 | Por - admin

Comerse las uñas es una costumbre que no solo es propia en los niños, pues muchos adultos  conservan la manía durante toda su vida y tratan de combatirla de distintas maneras.

Onicofagia es la manera en que se denomina la incapacidad que tienen algunas personas para dejar de comerse las uñas.

Las causas son variadas, pero mayormente se vinculan con desajustes emocionales y nerviosos. La ansiedad, el estrés, el temor y la impaciencia se suelen externar de esta manera.

Quienes tienen la costumbre de comerse las uñas generalmente drenan sus ansiedades de esta manera de manera similar que lo hacen otras personas a través del alcohol, la comida, los dulces u otros vicios.

Esta forma de autodestrucción puede indicar traumas familiares, frustraciones, celos u otras emociones negativas.

Además de afectar la estética de las manos, la salud se puede ver comprometida por esta costumbre, pues a causa de esto las uñas están más propensas a caerse, debilitarse, deformarse o llenarse de hongos. Entrar las uñas en la boca expone a los gérmenes que recogemos entrando en contacto con todas las cosas que manipulamos diariamente.

Para combatir este problema se han creado algunos productos que se aplican en las uñas para que se sienta un sabor amargo cada vez que se lleven a la boca, con este mismo efecto hay remedios caseros como ajo machacado para colocar de igual manera.

Tomarse una infusión relajante varias veces al día, de plantas como la Valeriana, Pasiflora, Azahar, Melisa, Tila y la Manzanilla.

Más se recomienda tratar el problema de raíz, o sea, ir a terapia para encontrar nuevas maneras de drenar las emociones negativas y resolver los problemas emocionales.


Últimas Actualizaciones