La petrolera BP anunció el jueves que la operación de taponar con cemento su pozo averiado en el Golfo de México ha finalizado con éxito, poniendo el punto final al peor desastre ecológico de la historia. Las labores de "Static Kill", que consistían en inyectar cemento a trabes de tuberías conectados a barcos situados en la superficie, duró aproximadamente cinco horas, según un informe de la compañía.
El almirante retirado Thad Allen quien autorizó e supervisó los trabajos de BP por parte del Gobierno, dijo que este no es el final de la catástrofe que ha devastado las aguas del Golfo pero un paso clave para asegurar que no continué el flujo de crudo al océano.
Al finalizar los trabajos del sellado de la fuga, los ingenieros empezarán con la excavación de un pozo auxiliar, que es considerado la solución definitiva al problema. El pozo auxiliar de unos 5.500 metros de profundidad, permitirá clausurar la parte inferior del depósito a través de una nueva inyección de lodo pesado y cemento. BP iniciará estos trabajos a partir del domingo 15 de agosto.