El próximo miércoles unas 456 estaciones de combustibles paralizarán sus labores por mediodía como forma de protesta por considerar que el negocio se hace cada vez menos rentable, razón por la cual exigen al Gobierno solucionar el problema.
Las estaciones que dejaran de despachar gasolina y gasoil son las afiliadas a la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolina (Anadegas). El presidente de esa asociación, Rafael Polanco, dijo que la protesta es como un período de "descanso justificado", dedicado a "procurar que las autoridades puedan edificarse en cuanto a lo que establecen las leyes que regulan el sector combustible".
Según Anadegas, las estaciones de combustibles pierden por los altos costos de los carburantes y el incremento de las variables económicas que inciden en el negocio, como son los aumentos salariales, inflación acumulada, seguridad social, y pérdidas por evaporación en la transportación de los hidrocarburos. A esto se suma la baja en los volúmenes de ventas, a causa de que el parque vehicular ahora consume más gas licuado de petróleo (GLP) que gasolina.